Mi copa y yo: una relación ecológica


Por Nathaly Durán.

Ciertas construcciones sociales no son tan sólidas como parecen y es esa una de las razones por las que hoy, prefiero conocer, reflexionar, tomarme mi tiempo, procurar nuevas formas de relacionarme conmigo y mi entorno. De allí que desde el día en que escuché hablar sobre la copa menstrual hasta decidir usarla pasaran algunos meses. Por fortuna, sobre todo para el planeta, no fueron muchos. 

Ahora mi copa y yo, somos más que un recipiente en forma de embudo destinado para ser introducido en mi vagina a fin de recoger el flujo menstrual. Somos una fusión, una relación ecológica que entiende que vivir una menstruación sin plástico es realmente posible, así como que el equilibrio íntimo (salud ginecológica)  y el de la naturaleza van de la mano.

 

Antes de usarla en cambio, fue un dilema entre ¨confort¨ personal y entender la verdadera observación del asunto: no es un producto de usar y tirar como lo son compresas y tampones.

La copa menstrual está fabricada con silicona de grado médico, sin químicos perjudiciales ni fibras, pero en contraste con lo anterior estudios destacan que cerca de 100 mil compresas y tampones acabarán su ciclo de vida en océanos y mares, y su tiempo de descomposición será eterno:

  • Los tampones tardarán 6 meses en degradarse.
  • Los tampones con dispensador plástico más años de los que podríamos imaginar, ¡cientos!.
  • Las compresas, hechas en un 90% de plástico, tardarán alrededor de 300 años en desintegrarse, sin mencionar el “sub” problema de los microplásticos.

Estos datos quizás ya no nos sorprenden, mucho se habla al respecto y desde hace mucho tiempo, pero las consecuencias van más allá de lo tácito,  la fauna marina por ejemplo se ve afectada y en este caso las tortugas que casualmente llevan una dieta con alimentos de color rojo o naranja causalmente (nosotros somos la causa) muchas veces confunden estos desechos con las algas que consumen para su nutrición. 

Por otro lado, e igual de importante es mencionar que a diferencia de los tradicionales productos para la higiene femenina la copa menstrual no absorbe sino que recoge, no arrastra la flora bacteriana vaginal (como pasa al retirar un tampax), tampoco camufla el olor natural del flujo menstrual, ni el color de la sangre lo que nos permite reconocer la salud de nuestra zona sur.

Y nació la copa 

Esta invención por muy moderna que parezca -data de 1867-,  pero Leona Chalmers fue reconocida como la inventora con su patente de 1937 por ser la primera persona en comercializar dicho producto. 

Sin embargo, y aunque no hay mayor información sobre él, Laster J. Goddard, fue la primera persona en patentar la copa menstrual siete años antes.

Hoy este recipiente representa un positivo impacto ecológico, además de hacer su parte en el aspecto económico puesto que una copa menstrual puede durar hasta 10 años y teniendo en cuenta esto es probable que usemos 4 copas en nuestra vida fértil, en mi caso tras 19 años continuos generando una barbaridad de residuos a lo mucho serán dos mientras se acerca la menopausia. 

¿Cuántos residuos generas?, calculemos: 

El promedio de residuos a lo largo de una vida fértil de una mujer, es de 300.800 kilos. Esta cifra no suena tan alarmante como cuando hacemos nuestro propio cálculo: CALCULADORA MENTRUAL 

Si por la faz de la tierra se animan a usarla, recomiendo algunas cositas:

  • Al inicio y al final de cada periodo tendremos que esterilizarla, esto lo haremos hirviendo agua y poniéndola dentro (no cocinarla), o la mejor opción introduciéndola en un vaso con agua oxigenada. 
  • ¿Cómo me la pongo, cómo me la quito? en ambos casos (me vi un par de tutoriales) la ciencia está en ¨relajarnos¨ para que los músculos vaginales no se contraigan y el proceso sea más simple. 
  • Las primeras veces que la llevemos puesta usemos una compresa, porque pasa, me pasó que, ante la poca práctica no la coloquemos bien y no recoja de manera correcta el flujo menstrual. 
  • NO DEBE molestar en lo absoluto. Si notamos algo que nos incomoda, es probable que la hayamos colocado mal. 
  • La copa menstrual la encontraremos por tallas, que básicamente se dividen en pequeñas, para mujeres menos de 25 o que no hayan tenido hijos y grandes para mujeres de más de 25 o que hayan sido madres. 
  • Durante el ciclo deberemos lavarla con agua y jabón sin perfume. 
  • Cuando la compremos elijamos una copita transparente, eso nos permitirá estar mucho más conectadas con lo que pasa dentro de nuestro cuerpo, de modo que si un día por razones adversas algo varía podremos notarlo en el color de la sangre.

Marcas veganas

Mirar el envoltorio del producto, en este caso el de la copa, es muy importante, eso nos dará garantía de su certificación, bien sea por parte de la Vegan Society, aunque no es la única certificación o bien contribuir con esas marcas que cuentan con el logotipo de People for the Ethical Treatment of Animals  (PETA). 

La que yo uso es de Naturcup, no tengo ninguna queja sobre ella, cómoda como pienso sería cualquier otra de las opciones que le dejo a continuación, como las de ilovecyclo o organicup .

Ahora me despido y a todxs lxs que me leen les digo algo más: No nos conocemos, pero nos necesitamos para reducir nuestro impacto medioambiental. 

Como siempre infinitas gracias!!! 


4 comments


  • Nathaly Durán

    Las abrazo mujeres…y sí, es cuestión de intentar, de indagar y despejar dudas, de ir una vez más a la farmacia y en esta ocasión regresar a casa con la copita. Gracias por dejarme saber que les gusto y les fue útil esta info.


  • Lili

    Nati! Muy interesante. Ya varias veces he querido pero no me termino animando… aunque creo que llego la hora, lo importante es intentar y sacar la duda. Muy bueno! Un abrazo


  • Anni Karina Sanchez

    Amo tanto tu forma de escribir. Gracias!!


  • Mayetzi

    Naty que información tan valiosa esto que escribiste. Yo aún no me cambio. He ido a ver esas copas como 3 veces a las farmacias y me regreso siempre sin nada. No me he sentido aún preparada. Pero estoy en el camino. Te quiero


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